Ir al contenido principal

Como siempre.

Hoy te recordé, como aquél que me coqueteaba, no como con el que comparto mis ganas, no como el hombre de ahora que me hace reír… te recordé como aquél que me enamoró, que me hizo creer otra vez en alguien más.
Te recordé como aquél que me recordó lo que es soñar, reír y gozar a través de las letras, te recordé como ese hombre tierno, de mirada de ensueño y sonrisa divina. Recordé la primera vez que me dijiste “te amo bonita” qué tiempos aquellos, todo era una fantasía. 
La verdad es la de ahora, en donde ya todo está dicho, donde la verdad es la que nos acaricia y volaron con el viento los sueños. 
Sí, ahora te veo como realmente eres y aún así no me arrepiento de tenerte latiendo en mi pecho, contigo aprendí la lección más valiosa de todas, eso dalo por hecho.
Fuiste el pico que rompió la roca pero no para destrozarla, de alguna manera absurda aún hecha pedazos me volví más fuerte, más dura, más segura de mí, de todo lo que me rodea y de lo que sé que quiero en la vida.
Adiós hombre de mis sueños, bienvenido monstruo de mi vida. 

Hoy pensé en eso, hoy pensé en ti… como siempre.

Entradas más populares de este blog

--malaci

Malaci es un acrónimo, que proviene de los nombres de tres hombres que - en su tiempo - fueron importantes para mi: Mauricio, Alan y Aciel. Ellos tres me aportaron vivencias significativas, experiencias imborrables y conocimiento irreemplazable, es por eso mismo que he decidido dedicarles mi manía de expresarme mediante palabras escritas y adopté este seudónimo, que es también un álterego.

http://unabuenaputajamasseminimiza.tumblr.com

Quien dijo adiós....

Alguien me dijo que cuando las cosas son para ti solas llegan, que dejara de buscar el momento y a la persona...  Entonces me di cuenta que somos de quien nos encuentra en pedazos y nos arma hasta dejarnos completos.  De quien no nos cambia, pero nos mejora.
Y así me doy cuenta que, si soy tuya me auto proclamo tuya, empezaste desde cero con paciencia, me aguantaste cuando yo no podía, me pegaste cada pieza y las faltantes las hiciste tu con cada palabra me diste de nuevo la confianza para volar, no me ataste, me liberaste cuando sabías que ya podía hacerlo sola.
Esperarte, mil años hasta que sea nuestro momento ¿porque? Porque quiero, porque puedo por que yo no tengo nada que perder pero si mucho que ganar 
Contigo se que es la ilusión que es el soñar que es el sonreír a media plática con alguien por que se que a ti te parecería una pendejada lo que dice y tendrías el valor de mandarlo a la chingada, porque un estando lejos supe conocerte quererte, adorarte.
Tal vez busque el pretexto más …