lunes, 8 de diciembre de 2014

MENTIRAS A LA SOLEDAD

 3am y ella llego juguetona a preguntar: 
«¿Qué fue de aquel amor?»
La mire confundida, deseando que fuera una más de sus bromas hirientes, pero su seguridad me demostró lo contrario a sí que le conteste....

—Debo decirte que ya no lo recuerdo, y, sin embargo, entiendo el peque preguntas...

Pero ya no me acuerdo de su cara
y de ningún beso, empiezo a dudar de que esos labios existieran.

No recuerdo el tamaño de sus manos, y menos recuerdo como me sentía protegida entre sus brazos, simplemente no lo recuerdo. 

Tengo noches sin soñarlo, y días sin pensarlo, ya no llueve su recuerdo, a este café sólo yo lo endulzo. 

Quiero que sepas que llego alguien más, que hace las cosas mejor que el las hacía, y que lo saco de mi cabeza, también quiero que sepas que sí mis días sin el siguen siendo grises, es por la temporada permanente que tengo, maldito invierno que jamás se marcha.

También tengo que contarte que no recuerdo ya su aroma cálido que me llevaba a un hogar, ya no recuerdo esos ojos verdosos que me sabían a vida, hasta el punto que párese que los inventé yo en algún dibujo.

Perdón pequeña, ya no recuerdo a aquel amor, ya no recuerdo sí el, era de verdad.

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