martes, 2 de diciembre de 2014

Sueño

Ya no sé, qué nos queda o qué nos sobra. 

Lo único que sé con certeza es que *si yo pudiera* me me metería entre tu piel y tus huesos hasta que acabara el invierno.

Podríamos vivir en un cuarto pequeño. 
Besarnos el alma cada mañana entre las sábanas y buscarnos los miedos entre las miradas.

Podría vivir fielmente sólo de ti. 
Corriendo el riesgo de ser demasiado egoísta encerrándote entre mis piernas y convenciendote de no salir nunca 

Ver llegar el otoño, ver como las hojas caen y ser testigo de tus ganas al querer salir a pisarlas y yo contigo. 

Entonces seríamos dos seres que sin sentido caminan por la ciudad de la mano, pisando hojas secas.

Seríamos dos seres creyéndonos inmortales en pleno inviernos y que la vida no se acaba nunca, que sólo va empezando aquí, ahora.

Tu y yo corriendo por toda la locura y nos esconderíamos de la realidad entre algún sueño aún más loco.

Sí tomas mi manó yo no te dejo sólo y nos vemos a los ojos siempre.
Yo por tu sonrisa y tú por lo que quieras.

Verás, he pasado mil sueños trazando un ambicioso plan:

Vivirnos. 


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