lunes, 9 de noviembre de 2015

Dos páginas

Ni racionalizado entiendo como te quise tanto, por tanto tiempo, contigo lejos, y una historia de 2 páginas…

No entiendo, entiendo como te quise cuando te vi por primera vez, y por segunda y como ya no podía esperar a la tercera… como me fascinabas, pero no entiendo porque… No entiendo como al mes de separarnos hace tanto tiempo, no te me olvidaste, desvaneciste, perdiste o te odie, como cualquier otra persona que se ha mezclado conmigo, simplemente, no te fuiste. 

No sé por qué.

Eres un misterio para mí, así como porque te quise tanto. O mejor dicho, porque no deje de quererte tanto. 

Quizás es un acto de rebeldía mío, una necedad, no sé, ya no comprendo, porque, obviamente, el pensamiento mágico que envolvía tal ya no me acompaña… Gracias por eso, a ti y a mis amigos que me hicieron abandonarlo, me hacías daño… Pero ya no lo entiendo, ¿eso pasa cuando somos adultos o crecemos? ¿dejamos de entender lo que de más pequeños parecía una verdad indiscutible?
Dicen que el primer amor es una pequeña locura… Y sí, lo es.

Pero que el último amor se le ama mejor.
Y que uno no conoce al amor de su vida hasta que no vive con el, batalla con el, y lucha por quedarse con el…es decir, igual no se le ama así de irrefrenable, así de indiscutible, así tan fatalmente…pero se le ama mejor.

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