martes, 29 de diciembre de 2015

Felices 25 años

Un día leí en algún lugar, que si escribe sobre algo o sobre alguien, esa persona o momento no se olvida, así que escribiré sobre dos personas y un hermoso acontecimiento. 

Es sorpréndete como dos seres tan diferentes pueden estar juntos por un poquito más de 25 años

Contaré un poquito de cada uno...

Ella, tiene un alma de niña pequeña juguetona por ratos y apática por otros, siempre con la boca llena de razón, capas de manejar tres mundos, el de ella donde crea e imagina sabrá Dios que cosa, el que comparte con el, planeando cosas a futuro donde sigan estando así solo ellos dos y el tercero, donde es madre, ese lo conozco bien conmigo es como una amiga más que una madre, le cuento todo y su única respuesta es "solo cuídate" y la enseñanza más grande que me a dado «jamás sigas los consejos de cualquier personas cuándo tiene sueño y son como las 3:30 de la madrugada». Con mi hermano es algo diferente ambos parecen niños a la hora de jugar, se empujan, se gritan se dicen... Pero al final del día es la mejor madre que nos pudo tocar «medio extraña pero mía«

Por otro lado está El...

El es, todo lo contrario a ella, es un ser bastante cerio, digamos, un hombre de pocas palabras, amante de los libros, desordenado, cuidadoso, nunca sabes cómo reaccionará, pero en ocasiones se quita el papel de señor gruñón para darle a ella más ideas para ese mundo donde solo están los dos, jamás e conocido un ser humano como el, con la capacidad de hacer de una cosa tan pequeña grande, y darte tantas ideas para imaginar «creo que eso lo saque de él, un carácter bastante especial». 

Combinado son los padres perfectos, y aunque muchos dicen tener "padres perfectos" no se acercan ni tantito a ellos, tienen el toque perfecto para aventarnos a la vida, y a la vez sobarnos los golpes de la misma, a tan solo 25 años de estar juntos, yo los veo como si fuera apenas su primer año, ilusionados, enamorado, e imaginado momentos, en ese pequeño mundo de ella...