viernes, 20 de marzo de 2015

Entre dos grandes amores... El propio y el ajeno...

Sé muy bien que mi humor es tan frágil como el clima, en cualquier instante cambia y no siempre es conveniente, pero es que desde hace días llevo dentro un huracán, una depresión inmensa entre sus labios y el mar que no logro controlar ni aunque lo cambie de nombre. 

Le di el poder de alterar lo que no podía moverse y a consecuencia de ello yo estoy llena de derrumbes. Aunque me ha llevado tiempo aceptar que no es su culpa, que todo esto es mi desliz, por la falta de interés que me tengo a mí misma. Es que uno no se da cuenta del momento en el que cae hasta que el impacto pega y le duele justo ahí, entre dos grandes amores, entre el propio y el ajeno...