Ir al contenido principal

Entradas

Y supiera escribir una carta...

Si pudiera escribirte una carta, no sería una carta cualquiera. Sería una carta llena de besos y sonrisas, desilusiones, sueños, abrazos, juegos, tardes, días, noches… Si pudiera escribirte una carta, tendría tan pocas palabras que no sería considerada carta. Sería considerada poema. Un poema que puede llenar hasta el último de los rincones de nuestra existencia y dejarlos satisfechos de recuerdos y momentos que nos hicieran volver a vivir cada que la abrieras. Si pudiera escribirte una carta, definitivamente incluiría los errores. Cada pequeño asunto inesperado que hizo de nuestra historia perfecta, la más perfecta de todas. Si pudiera escribirte una carta, me aseguraría de que fuera lo suficientemente suave para tocar tu corazón sin lastimarlo, pero lo suficientemente rígida para que no pasara desapercibida. Si pudiera escribirte una carta, le pondría aromas. Desde tu aroma, ese que me cautivo la primera ves, hasta el ultimo ese que traías la ultima ves que te vi. Pero… rea...

Un ratito mas..

Los ruidos de la calle vienen y se van, pasan y desaparecen en la noche… Y yo, como siempre, me enfrento a este aparato frío y estéril que llaman computadora. Bien, es bueno para mi estar lejos de la gente. Siendo mortal temo a la gente, aunque si fuese inmortal, creo, seguiría temiendo. Es que no existe sobre la Tierra criatura capaz de igualar al hombre en el arte de hacer el mal. Sin embargo, dentro del despreciable genero humano, encuentro seres excepcionales, capaces de hacer olvidar, aunque sea por un instante, las atrocidades cometidas por la mayoría, que es gente podrida… que es con la que normalmente me topo. Pero ¿Qué decir de mi? que ni yo misma sé quién soy. Ni yo misma controlo a mis demonios. Ni yo misma comprendo lo que desea mi enrredada mente. Yo, ¿Quién soy? Simplemente soy. Yo… inocente, estúpida, ilusionada, crédula, amiga, enemiga, loca, e incluso enamorada. O en otros términos, soy a la que mataron todos. La mataste tú, la mataron ellos, la mató ...

Mañana

Mañana te voy a dar los últimos buenos días. Mañana va a ser el último día en que me voy a permitir quererte. Mañana te lo diré. Porque te quiero y por todo lo que eso implica, ya no quiero tenerte, ya no quiero ni pensarte... Porque ya no quiero vivir en el insomnio. Y en especial es, porque te amo, pero me amo más a mi.!

Te voy a pintar las canas

¿Papá, tú te vas a morir? -preguntó la niña mientras veía las gotas pegadas en el cristal, él siguió manejando y sin mirarla, contestó – Algún día, hija, pero no hoy. Mientras tú te haces grande yo me hago viejo, pero te prometo que voy a vivir muchos años para verte crecer y levantarte cuando caigas, para abrazarte incluso cuando seas odiosa y te incomode, para contarte cuentos y ponerme celoso de todos los hombres que te pretendan. Pero sí, algún día voy a morir. –La pequeña seguía viendo las luces reflejadas en las pequeñas gotas de lluvia que decoraban la ventana, dibujando figuras inexistentes, uniendo puntos – ¿Y por qué te haces viejo? –dijo sin temor a la respuesta, como creyendo que todo era una mentira – Me hago viejo porque así es como debe ser, las sonrisas se van haciendo arrugas, y yo he sonreído mucho, por eso tengo tantas. El cuerpo de tanto correr se va cansando, y pronto mi cabello se va a ir llenando de canas, como el del abuelo y eso significará que me estoy hacien...

Te seguiré

Te seguiré lo juro aunque este mundo oscuro me aleje más de ti Te seguiré lo juro aunque no esté seguro si me quieres ahí Te seguiré No miento, aunque sea un desierto donde termines de ir Te seguiré no miento aunque ya sin aliento, te olvides de mi Te seguiré lo juro aunque no esté seguro adonde llegaras Te seguiré lo juro aunque no sea tan puro el lugar donde vas Te seguiré no miento aunque en el intento me quede yo sin pies Te seguiré no miento aunque se acabe el tiempo y tu pierdas la fe... Te seguiré del principio, al medio, al final, aunque no voltees nunca, te seguire igual... Te seguiré por terca y de cerca, ya verás Te seguiré a la nada y de nada servirá Ya verás...

la canción que nunca escribí para ti

Hoy desperté, después de soñar contigo en la distancia, con la firme convicción de no recordarte, de no pensar en ti y de olvidarte. Me di cuenta que el recuerdo no se desgasta con el uso, al contrario, se vuelve más permanente. Sin pensar mucho en borrarte, comencé mi día, abrí los ojos y cerré el corazón para no llorar… Grave error, intento fallido pues encontré una canción que no sé cuando escribí, desde otro cuerpo, con otra mente, siendo otra persona que no soy. Una canción que habla de ti y de mí. Llevo tres horas escuchando la misma letra, la misma melodía, la misma voz y no me he cansado. Llevo tanto tiempo esperando a que regreses y tampoco me he cansado. Y ya no quiero llorar, entonces me muerdo los labios pero después recuerdo cuando tú lo hacías por mí y todo vuelve a comenzar. Mi batalla interminable lleva tu nombre, te odio porque me enseñaste que la persona que busco sí existe, te odio porque no te vas a quedar, te odio porque ya te estás marchando y ni siquiera has d...

De esas noches…

Hay noches en las que no puedo dejar de pensar en ti, no puedo dejar de pensar en tu ausencia, no puedo dejar de pensar en todo lo que vivimos. No sé por qué no me hago a la idea de que no te importa y ya no regresaras. Sigo pensando en que algún día, todo va volver a ser como antes, y duele saber que no. Sé lo que sientes, pero no lo quiero aceptar. Lo único que me mantiene viva es tu recuerdo… y es que siento imposible la idea de vivir sin ti, aún cuando había sido feliz sin siquiera conocerte. Hay noches, en las que no puedo dejar de pensar en ti. Hoy, es una de esas noches.