Ir al contenido principal

Entradas

Si lo lees, dímelo

Quisiera saber a dónde voy, pretendiendo estar bien con alguien más, vendiendo ilusiones sin fondos a un iluso comprador.  Quisiera saber si de verdad te alegra que esté con alguien más, mientras le gritó al mundo que en mi vida ya no eres especial De una manera muy extraña he de confesar lo mucho que me sorprende cada día mi manera tan peculiar de actuar, se me ve tan real cuando digo, cuando le digo que lo quiero, que no hay nadie más para mí que el, me volví una gran vendedora de ilusiones falsas, como tú... Que dicha y que tragedia, de ti solo eso aprendí, a engañar ilusos corazones y a callar al mío, a decirle que su opinión no importa porque lo correcto es lo que hago, pero no es mi culpa que sea tan fácil callarlo porque un día tú me dijiste que es mejor cerrar algunos ojos para poder seguir adelante, así cuando algo dentro de mi intenta pronunciar tu nombre, ese iluso comprador de ilusiones, me presta sus labios para fingir un tantito más que todo está bien. Y ...

Dos páginas

Ni racionalizado entiendo como te quise tanto, por tanto tiempo, contigo lejos, y una historia de 2 páginas… No entiendo, entiendo como te quise cuando te vi por primera vez, y por segunda y como ya no podía esperar a la tercera… como me fascinabas, pero no entiendo porque… No entiendo como al mes de separarnos hace tanto tiempo, no te me olvidaste, desvaneciste, perdiste o te odie, como cualquier otra persona que se ha mezclado conmigo, simplemente, no te fuiste.  No sé por qué. Eres un misterio para mí, así como porque te quise tanto. O mejor dicho, porque no deje de quererte tanto.  Quizás es un acto de rebeldía mío, una necedad, no sé, ya no comprendo, porque, obviamente, el pensamiento mágico que envolvía tal ya no me acompaña… Gracias por eso, a ti y a mis amigos que me hicieron abandonarlo, me hacías daño… Pero ya no lo entiendo, ¿eso pasa cuando somos adultos o crecemos? ¿dejamos de entender lo que de más pequeños parecía una verdad indiscutible? Dicen que el primer am...

Temores que se callan

Aún no sé si el error del ser humano es callar, o hablar de más. 
Lo que sí sé, es que yo hice las dos cosas contigo y de todos modos falló. Lo cierto es que nunca te conté que la primera vez que te vi, pensé que me ibas a desordenar la vida tanto como se veía tu cabello o como el lío de palabras que decías.
Me adelanté a pensar en las cosas de tu vida que me dejarías ordenar y otras tanta para jugar, en tu desastre que quería en mis días de museo. 
No lo dije y terminamos siendo el descuidado desordenado y desobligado, la perfeccionista, obsesiva y obstinada. Te conté cada cosa que se venía a mi cabeza antes de dormir, cada pequeño detalle del día, las cosas que habían pasado cuando no estabas ahí para verlas por ti mismo, hablaba tanto que a veces hasta te quedabas dormido.  Te explicaba la razón para cada cosa que pensaba que era retorcida en mi vida, como si así me librara que pensaras que era aún más complicada.  Por tu parte jamás me dijiste que amabas las cosas sencilla...

Y si comenzamos?

Vamos a jugar, a que tú no me conoces y yo no sé quién eres. Vamos a fingir que es la primera vez que te veo, que tu mirada no significa nada para mí, y yo no significó nada para ti  Finjamos que es la primera vez que noto tu presencia hoy al borde de mi abismo, y que tú no intentas salvarme ni yo intento ayudarte.  Vamos a fingir, para poder comenzar, que tú mirada me diga si doy el paso o retrocedo.  Vamos a comenzar sin ninguna historia por qué tu pasado no me interesa y el mío no existe.  Vamos a jugar a iniciar algo más que una amistad, sin ausencias, sin voces, en un rinconcito. Vamos a jugar sin el permiso del futuro, a escondidas del presente, con el descuido del pasado.

Carta número... Otra más

Como todo lo anterior no sé cómo empezar y te juro no sabré cómo terminar, pero si sé que siento, por ejemplo, cuando me miras de esa forma tan peculiar que tienes como queriéndome sorprender me derrite, esa sonrisa de lado que pones mientras me cuentas algo con emoción, me hace soñar, y no te culpo, me la vivo soñando pensando en lo que podría ser. No estoy muy segura si te quiero en mi vida solamente como amigo, tampoco se realmente si te quiero como pareja, lo que si se, es que no sé que es lo que yo haría sin ti en mi vida.  Hoy sé por lo que nos a pasado, que si te vuelves a ir, no sé en qué parte del mundo o tal vez a la vuelta de mi casa, pero sé que te encontraré porque no eres el ser humano que está en mi vida de paso, tú llegaste, para quedarte no se como, pero lo sé. Contigo e aprendido a escuchar a la gente, y el mundo en general no puede estar equivocado al decirme «ten paciencia» o «lo que es para uno, nadie lo puede quitar» en fin igual solo pueden ser personas que n...

Deseos simples...

A lguien que me tome la mano,  que me lleve a caminar sin un camino,  que me haga sentir segura y bonita con una mirada. Quiero seguir viviendo en cuentos  y aun creer en el amor y en sus clichés,  creer que el tiempo sana las heridas  y que los gatos tienen siete vidas. Deseo un amor genuino y desinteresado,  alguien que construya mis alas.   A las que ni el aire pueda romper,  alguien que me acompañe a volar. Busco a alguien que me levante el ego, la falda y el corazón,  que me quite los miedos y la vergüenza,  que me descubra las ganas en el color de sus mejillas  que me desnude el cuerpo, el alma y los sueños.

No he querido arrancar de mi piel

Hace tanto tiempo que no me detenía a pensar en por qué la soledad cala tanto en las tardes lluviosas y en por qué me la paso escribiendo en lugar de fumarme lo que queda de tu rastro. Le tengo miedo de muchas cosas pero más miedo tengo de golpear las paredes, tirarme al suelo y decir eso tan trillado: «No puedo vivir sin ti». He dejado de caminar acompañada sólo para no recordar tus pasos en otro ser, pero aquí sigo, sola, para que nadie los pueda borrar. No he querido arrancar de mi piel tus caricias porque suelo usarlas como mantra. Quizá no entiendas lo que te escribo y lo comprendo por que tú nunca entendiste lo que trataba de decirte y qué mal, por ti, por mí, por el cielo, por las fotografías, por todos los poemas que no te enamoraron.